Tan importante como un botón

lunes, 28 de julio de 2008

Ayer recibí un paquetito minúsculo de un pedido que realicé hace poco. Y se trata de botones.

Cómo no, comprando por internet. Si tengo que ir de tienda en tienda buscando el botón ideal (que no encontraré ni a la primera, ni a la segunda, ni a la tercera) puedo pasarme el día entero buscando y en el mejor de los casos, acabar gastándome un pastón en unos botones que sí, bueno, están bien, pero no me entusiasman.

Una muestra de mi adquisición:




Podéis ver dos botones enormes, de madera (de madera de verdad, parecen medio tronco), se equivocaron al enviarlos y me mandaron un par de 2 pulgadas, pero no me importa, aparte de que me cobraron el importe del tamaño que yo pedí (menor, unos 3-4$ menos), no me convencen del todo para el Sideways Cardigan (enlace en Ravelry), que es para los que los quería.


Desde luego esa es la gran desventaja de comprar por internet, si luego no te gusta qué. En fin, los podría cambiar pero es que son tan preciosos, tan grandes, tan llamativos... que no, que los quiero. Y seguro que los acabo usando en algo, más que nada porque los quiero usar ya, quiero ir por ahí con esos botones. En algo sencillo creo que le darían un toque especial, es que miden unos 5 centímetros de diámetro... un tronco vamos.

Los gastos de envío son de unos 8$ y han tardado menos de 2 semanas en llegar.




Que disfrutéis.

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